Keanor

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Keanor

Mensaje por Keanor el Jue 31 Ene 2013, 05:46





Keanor




Datos básicos


- Asesino // Ladrón.
- 25 días del Nombre.
- Tierras de la Corona.


Descripción Psicológica


Personalidad:
Mentiroso, Falso, Hipócrita, Cínico, Manipulador, egoísta, frío y Traidor. Cada una de estas palabras define perfectamente la personalidad que hoy en día ostenta, sin embargo nada de esto es visible después de años de vivir en las ciudades libres ha aprendido perfectamente cuando debe sonreír, cuando debe fingir tristeza y cuando debe actuar… en sus últimos días, su maestro, Skarto le dijo en más de una ocasión que los dioses le habían bendecido para aquella profesión regalándole un rostro atractivo bajo el cual ocultar los más bajos instintos de una persona.

Es una persona totalmente insensible, la verdad es que no siempre lo fue, muy por el contrario en sus primeros años de vida se mostro como un niño muy dócil, sin embargo la muerte de sus padres cambio todo lo que él podría haber llegado a ser en la vida, la dura vida que le toco vivir lo llevo a los limites y de haber continuado siendo aquel niño que alguna vez fue de seguro habría terminado loco o se abría quitado la vida, sin embargo todo ese sufrimiento él lo transformo en rencor, primero hacía su maestro, después hacia el mundo y luego hacía la vida, pero finalmente comprendió que aquella era la vida que le había tocado vivir y que en ese mundo era necesaria gente como él.

Frío como nadie, después de años ha dejado de sentir algún tipo de remordimiento por lo que hace, con quince días del nombre enterró el ultimo sentimiento que lo ataba al mundo cuando corto el cuello de su maestro. Fue un combate singular, hombre, una de esas peleas que los bardos suelen cantar a los borrachos en las tabernas, pero esta se dio en la soledad de un bosque, las horas de pelea dejaron en Keanor marcas imborrables, y no solo físicas puesto que su maestro bien sabía que ya era perseguido por los hombres sin rostro a los que un día había traicionado y había decidido dejar su legado en manos de aquel que un día cogió como su mascota.

No siente remordimiento de nada de lo que ha hecho durante su vida. Ha matado a más personas de las que puede contar y la verdad no todas merecían la muerte, pero había alguien dispuesto a pagar el precio por que la merecieran. Sentimentalmente jamás ha llegado a sentir cariño si quiera por alguna mujer y mucho menos por algún hombre, sin embargo no han sido pocas a las que le ha jurado amor eterno o de las que se ha despedido con lágrimas en los ojos jurando que lamenta que esa relación no se pueda dar. Apego no por algún lugar no siente, durante su vida gran parte de su juventud lo paso en ciudades libres donde se especializo en venenos, pero durante su vida ha viajado por poniente y ciudades libres sin llegar a echar raíces en ningún lugar.

Algunos creen que Keanor es un hombre sin rostro, sin embargo nada más alejado de la realidad, es consciente de que su maestro tuvo relación con esa asociación, sin embargo a pesar de usar muchas de las técnicas de los hombres sin rostro, Keanor no se relaciona con ellos de ninguna forma, muy por el contrario los considera unos fanáticos religiosos más del mundo, cosa que en realidad el asesino no comprende puesto que no profesa ninguna religión ni es devoto de ningún dios, él sólo cree en la rapidez de sus dagas o la efectividad de sus venenos.



Virtudes:

- Inquebrantable en sus creencias, está dispuesto a morir haciendo lo que hace.

- Leal como pocos… con aquellos que pueden pagar el precio de su lealtad y durante el tiempo en que la puedan pagar.

- Frío, carece de sentimientos que le impidan desarrollarse en su profesión.

- No le teme a la vejes, de hecho el mismo cree que no llegara a ser viejo si quiera.


Defectos:
- No teme a morir, lo cual lo hace en exceso arriesgado.

- Nada capta demasiado su atención, por lo mismo rara vez está demasiado tiempo en un mismo lugar.


Gustos:

- Arrebatar a la gente sus cosas más preciadas.

- Sentir la sangre tibia escurrir por sus manos.

- Las mujeres.



Disgustos:

- Nada le importa tanto como para que le llegue a disgustar.

Historia

A Nueve Mundos Llegué...
"Sin Pasado, sin Presente y Quizás sin Futuro... Nueve Marcas rigen mi vida"

  • Nombre del Padre : Desconocido
  • Nombre de la Madre : Desconocido
  • Familiares Vivos : Desconocido
  • Maestro : Skarto.

A Nueve Mundos Llegué...
...La Marca del Olvido

"Por cada sueño que nos trae, su viento nos arrebata una docena de los nuestros."

Una historia caída en el olvido, por poniente ya no se cantan las historias de una promesa que nunca llegó a ser más que eso. Esa es la historia de la familia Ferrell, el origen de este nombre se remonta a los tiempos en que Dhantell Ferrell, un caballero errante logro conquistar la gloria tras ponerse a los servicios de la casa Targaryen, pero la gloria de unos es la desgracia se otros y no todos están siempre dispuestos a ver como una casa asciende mientras otra se sume en la deshonra.

La envidia y la traición son al génesis de todo puesto que con el paso de los meses la fama de Dhantell no disminuía, por el contrario crecía al mismo ritmo que crecían los rumores sobre quienes serían los señores que perderían terrenos en beneficios de la nueva casa de caballería con la que serían honrados la pareja de mercenarios. Pero aquello que era una alegría para los Ferrell fue su perdición, pronto en el bajó mundo de poniente se comenzaron a ofrecer importantes sumas de oro a cambio de la cabeza de los Ferrell, tanta fue la ira se las grandes casas que las recompensas no sólo se ofrecían por el mercenario, sino que también existía precio por la cabeza de la esposa y su único hijo. Aún así, intento tras intento la gloria del caballero sin blasón fue aumentando y con ello la estima del rey de las tierras de la corona, pronto su fama se comenzaba a transformar en leyenda y los bardos de tabernas comenzaban a cantar sobre un guerrero invencible que conduciría a los Targaryen a sus glorias de tiempos olvidados… pero las leyendas, leyendas son, los dioses ya no caminan entre los hombres y nadie es invencible.

Los intentos fueron muchos, demasiados para un simple mercenario, pero todo llega a su fin y la vida de los Ferrell así, motivado por las altas sumas de oro ofrecidas, los asesinos comenzaron a llegar desde todo poniente, incluso desde más allá del mar angosto. Y donde todos fracasaron Skarto lo logro, una noche sin luna, con dos certeros dardos envenados acabo con la vida de 10 soldados Ferrell y la vida de mercenarios, mas la vida del joven Dhantell II la tomó como parte del pago por su trabajo realizado. Fue así como la historia del mercenario que toco la gloria fue olvidada por poniente.



A Nueve Mundos Llegué...
...La Marca de la Desesperanza

"Entre vapores cargados de pestilencias que aman de las aguas estancadas, se alza lúgubre y solitario el signo de las alegrías que se desvanecen.."

Han pasado tres años desde que el niño fue robado de los brazos sin vida de su madre, según le han dicho su edad ronda los 7 días del nombre, no conoce su nombre mas suele responder ante el llamado de “perro” o “basura de poniente”. Es sólo un niño pero no sabe lo que es pasar unos minutos de diversión entre niños, a muy duras penas sabe hablar puesto que está obligado a guardar silencio si desea poder comer el pan ranció que se le entrega cada noche, para ese entonces lo poco que habla lo ha aprendido hablando consigo mismo durante las noches en que su amo cae dormido, es un niño, si, pero no juega como uno, entre las vagas palabras aún llama a su madre, otras veces intenta hablar con los dioses y que le expliquen porque no le dejan morir, pero al igual que muchos hombres que intentaron hablar con los dioses antes que él, no recibe respuesta, sólo el silencio de la noche o como mucho un gruñido de su amo que hace que su piel se erice y corra a fingir que duerme.

A pesar de tener cerca de 7 años, algunos días es obligado a entrenar, él en realidad aún no logra comprender con que finalidad puesto que ni siquiera sabe cómo consigue Skarto el dinero con el cual compra el vino con el que se emborracha o el pan, pero lo que si sabe es que si no quiere recibir una paliza debe entrenar lo más duro posible, quejarse o llorar no son opciones, la única opción es ponerse de pie y seguir tratando de evitar los golpes, algunas veces Skarto le ha dicho que un día se lo agradecerá… el niño en realidad no me imagina como podría llegar a agradecer aquel trato, lo único que imagina podría llegar a agradecerle sería el que le matara o el que le dejara solo.



A Nueve Mundos Llegué...
...La Marca de la Vitalidad

"Bebe esta agua de vida y los temores de cuarenta siglos no significaran nada. Así cargado de aventura comenzara una leyenda nueva."


Los años han pasado bien para el niño, con el paso de los años ha dejado de depender del miserable pan rancio, ahora cuando Skarto (a quien obligatoriamente ahora llama maestro) no se encuentra puede salir por ahí y capturar alguna paloma o una rata, es más, gracias a esto en los últimos años ha descubierto su gusto por la carne, de hecho guarda como el más preciado de sus secretos el hecho de que ha comenzado a sentir cierto gusto por sentir la sangre caliente escurrir por sus manos, de alguna forma disfruta el asesinar a los animales que más tarde come. En un comienzo no le agradaba, le resultaba repulsivo el sentir como entre sus manos se quebraba el cuello de un ser indefenso, pero después de algunas ocasiones se convenció a sí mismo de que aquello era un acto de justicia y de que al menos no tendrían que seguir viviendo en un mundo donde nadie les respetaba, aunque en realidad no fuera más que una analogía de lo que alguna vez quiso para él.

Con 11 días del nombre, el niño a dejado de ser el perro o la basura de poniente, ahora es llamado Keanor, ese es el nombre que ha escogido él para si mismo después de que su maestro le entregara ese derecho por haber asesino a la primera persona, fue obligado a hacerlo de frente y sin arma alguna, Keanor nunca lo olvidara, no era un gran hombre y su muerto no valía más que unos cuantos dragones, pero para él fue importante… fue la primera. Lo abordo en un pasillo oscuro después de una noche de fiesta, con sus manos desnudas no le quedo otra que estrangularlo hasta la muerte… el hombre era fuerte, lo golpeo muchas veces, en los brazos, en el pecho, en las costillas, pero sus golpes no se comparaban con los Skarto o en el temor que le provocaba pensar en que le ocurriría si fallaba, pero segundo a segundo producto de la falta de aire en su cerebro los golpes se volvían más suaves hasta llegar al punto en que Keanor pudo ver como el brillo de la vida abandono sus ojos.



A Nueve Mundos Llegué...
...La Marca de la Iluminación

"El centro de la fuerza Espiritual ilumina el alma con los colores del arco iris. Despierta y ve el mundo tal cual es y procede."


Con 11 días del nombre había matado a su primer ser humano, pero aquel sólo fue el comienzo de lo estaba por venir, con el paso de los años cada vez comprendía mejor cual era el trabajo que desempeñaba su maestro, no es que le cogiera cariño y es que nadie puede cogerle cariño alguien que te ha hecho pasar por todo lo que Skarto le había hecho pasar a él, sin embargo con el paso de los años si había cierto grado de gratitud y respeto hacia aquella persona que poco a poco se transformaba en un compañero más que en su captor .


Sus 15 días del nombre nunca los olvidaría, no porque recibiera un gran regalo o porque fuera celebrado como un gran evento, sino que porque fue su primer arribo a las ciudades libres como todo un hombre, había estado antes en ella como un chiquillo desnutrido que debía correr para no perder el paso de aquel que consideraba su amo, pero con 15 días ya era todo un hombre y además participaría en la empresa más importante en que había tomado parte hasta ese entonces y la misión era muy simple, o al menos eso parecía a sus ojos, desde hace mucho tiempo un Dothraki estaba ganando fama en todo Essos, se decía que sus orígenes eran de los más humildes de su Khalasars, sin embargo su habilidad lo llevo a asesinar a su Khal y hacerse con el poder, desde ese momento sólo gloria fue lo que seguía a su nombre, pero al igual que pasara hace ya muchos años en tierras de la corona, la gloria de unos es la desdicha de otros, en este caso esos otros eran sus víctimas quienes después de años de amenaza comenzaron a ofrecer altas sumas de oro por la cabeza del Khal, pero todos fallaron hasta la aparición de Skarto y Keanor. La pelea fue dura y de no haber sido por el orgullo del Khal y sus jinetes de sangre probablemente los dos abrían terminado muertos, de hecho después de asesinar a dos de los jinetes de sangre Keanor sufrió una herida que casi lo arrastra a la muerte, pero Skarto logro el objetivo y por unos días la gloria les perteneció, por semanas enteras vivieron en Lys entre los placeres que podía ofrecer la región.

Dos jinetes de sangre de uno de los más imponentes Khal del último tiempo fueron el precio justo para que Keanor conociera los placeres que puede ofrecer una mujer, en especial los que puede ofrecer una experimentada mujer de Liz. La Primera semana sintió que podría vivir toda la vida de aquella manera, entre las piernas de una mujer, comiendo cada vez que lo deseara, en una cama cómoda cada noche y por sobre todo, sin ser mirado como el paría de cada lugar… Pero la segunda semana fue diferente, fue esa la semana en la que comprendió en lo que se había convertido, su cuerpo clamaba por libertad, volver a sentir la sangre fluir entre sus dedos y que cualquier paso en falso le podía costar la vida.

Con sólo quince días del nombre, Keanor comprendió que nunca más podría ser otra cosa que no fuera un asesino y un ladrón.



A Nueve Mundos Llegué...
...La Marca de lo desconocido

"Entre vapores cargados de pestilencias que aman de las aguas estancadas, se alza lúgubre y solitario el signo de las alegrías que se desvanecen."


Nunca se había preguntado quien era Skarto, tampoco se había preguntado nunca cual era su origen o quienes eran sus padres, con los años dejo de preguntárselo de hecho no veía necesidad alguna o provecho alguno en tener datos sobre el pasado, pero así como los deseos no siempre se cumplen, también la información a veces llega sin que la persona lo desee, eso fue lo que paso con Keanor y Skarto, habían pasado dos año ya desde que había ocurrido todo con el Khal en Essos, y habían decidido quedarse por un tiempo puesto que en poniente las cosas estaban algo convulsionadas y un asesino no era necesario cuando todos trataban de matarse los unos a los otros a la luz del día. Essos era un continente prospero para gente como ellos, pero ahora estaba pronto a descubrir el motivo por el cual nunca habían aprovechado eso.

Finalmente su maestro resulto ser un hombre sin rostro que deserto de sus filas y desde ese momento se convirtió en un objetivo de la organización religiosa. Matar a un hombre es fácil, matar a un hombre sin rostro no lo es tanto, menos si este conoce tus secretos y tu forma de actual, por ese motivo siempre estaba viajando de un lugar a otro pero el asesinato del Khal había provocado demasiado ruido y ese ruido habría atraído demasiada atención por un tiempo. Pero Skarto había decidido correr el riesgo en pro de la formación del chiquillo que había decidido utilizar para redimirse un poco de sus errores.

Gracias a la necesidad de desfilar día a día frente al peligro, transformo a Keanor en un gran mentiroso, su carencia de emociones o remordimiento a la hora de mentir lo hacía el perfecto estafador. Habían días que era un rico comerciante de Qarth y otras un simple ciudadano de Pentos, mentir y engañar se transformaron en una forma de ganarse la vida sin necesidad de tener que ir asesinando, aunque por lo demás era una forma mucho menos divertida de ganarse la vida.



A Nueve Mundos Llegué...
...La Marca de la Salamandra

"Sólo los sacrificios aplacan el corazón Ardiente de este inexpugnable lugar que protege celoso su tesoro."


Los atraparían, un día los atraparían, el mundo no era demasiado grande para escapar eternamente, Skarto lo sabía y Keanor lo sabía desde que le habían contado toda la verdad respecto a sus viajes. Para el tiempo en que el niño ya contaba con 20 días del nombre y más muertes en su espalda de las que podía contar, fueron acorralados de forma tal que no había forma de escapar, no había forma de regresar a poniente ni escapar a otra ciudad de Essos, cuan paradójica era la vida que finalmente fueron atrapados en Lys, la misma tierra que Keanor recordaba como la única que le había llegado a ofrecer algún tipo de placer.

Nadie vio el combate que enfrento a maestro y disimulo frente a esos dos hombres sin rostro, malditos religiosos, enviarlos a conocer al desconocido era todo lo que pensaba Keanor, sabía que sería capaz de hacerlo, años de entrenamiento, de miseria y de sufrimiento no habían sido en vano, su cuerpo reaccionaba con la misma rapidez que la de uno de los destacados asesinos de essos, horas y horas duró el combate y es que no era fácil enfrentarse a alguien que al igual que uno mismo podía ocultarse en cualquier parte y volver a atacar por sorpresa. Una herida profunda en el hombre izquierdo, una quemadura en el pectoral derecho, un maestro mal herido y dos hombres sin rostro asesinados fue el saldo de aquella pelea, una pelea que podría haber sido cantada por décadas por los bardos pero en la soledad de las afueras de Lys… nadie recopilaba canciones.

Los años habían terminado por pasar la cuenta a Skarto, y si bien la experiencia solía suplir sus falencias ya no era ni lo joven ni lo ágil que era el chiquillo que había recogido de las garras de la muerte, pero al igual que le había inculcado a Keanor, no había arrepentimiento por la vida que había vivido, tampoco había suplicas de ayuda y mucho menos peticiones de acaba con su vida… no, nada de eso, todo lo que había en los ojos de Skarto era orgullo y deseos de matar. Un último combate en su vida, Skarto vs Keanor, el premio de aquella pelea… la vida. Sólo fue necesaria una amenaza de quitarle la vida para que Keanor comprendiera que el momento había llegado, había llegado la hora de que el discípulo le demostrara al maestro al animal que había criado.

Skarto herido no era rival para un Keanor joven y poderoso, mucho menos para un Keanor dispuesto a asesinar, a su mente volvía cada golpe, cada azote y cada insulto propinado durante la infancia… no lo odiaba por eso, sabía que hoy era lo que era gracias a todo eso, pero el recordar el calor en su piel después de cada azote era suficiente para que su cuerpo reaccionara con más agilidad, agilidad que se vio coronada cuando en un rápido movimiento corto el cuello de su maestro.

Así termino otra leyenda, una de esas que nadie cuenta, una historia de un hombre que decidió vivir su vida como mejor le parecía y no atado a una creencia… nadie nunca más volvió a hablar de él… ¿Y sus restos mortales? Nadie nunca los encontró y que nadie nunca mira que es lo que comen los perros.



A Nueve Mundos Llegué...
...La Marca Bienaventurada

"Si atraviesas victorioso las oscuras cavernas atestadas de monstruos, hallaras un tesoro de esplendor inagotable. "


Sin maestro ni nadie que guiara sus pasos, Keanor decidió por fin cumplir el deseo que siempre había estado presente en su pecho… nunca lo seguía pues sabía que estaba mal, Skarto siempre le había dicho que los impulsos que nacen desde el pecho nunca pueden ser más fuertes que los que nacen de la cabeza, pero aquel deseo era el único que había tenido, regresar a Poniente, no sabía porque, poniente nada guardaba para él peor siempre había tenido aquel deseo como si algo en aquellas tierras le llamaran… y sin nada que le atara a Essos, decidió regresar a poniente.

Su arribo a poniente fue desde el sur, por el reino desértico de Dorne, en donde comenzó a ganar fama rápidamente gracias a su labor, se había enlistado como jinete libre en el ejercito de un pequeño señor que comenzaba a ganar fama y popularidad… las habilidades de su última adquisición pronto comenzaron a sobresalir, Keanor no lo sabía pero poco a poco comenzaba a repetir la historia que su padre un día comenzara, todo parecía indicar que él podría finalizar lo que su padre un día había comenzado. Pero él no estaba dispuesto a aquello, pelear con un ejército no le suponía ningún desafío era fácil y la paga era muy menor a la que podría obtener asesinado gente, pero en comienzo era útil gracias a su estancia en dicho ejercito pudo enterarse de lo que estaba pasando en poniente, conocer la situación política, quienes estaban contra quienes y quienes eran potenciales clientes.

Leal como pocos, siempre y cuando puedan pagar su precio, en mala hora el pequeño señor decidió cambiar el oro por promesas vacías, un precio demasiado bajo y muy fácil de superar por aquellos que ofrecían el peso del señor rebelde en oro. Mala jugada de parte del emergente terrateniente puesto que llegado el momento Keanor no dudo un segundo en regresar a lo que siempre fue… un asesino, sin miramiento alguno cortó la cabeza del rebelde señor de Dorne y la entrego a aquellos que pudieron pagar con oro y no con promesas.

De este modo y sin saberlo, se alejo para siempre del camino de lealtad y honor que un día había intentado trazar su verdadero padre… ¿Pero a quien le puede importar la lealtad y el honor? Cuando tus padres en realidad han sido el hambre, la mentira y la traición… Keanor sabía muy bien que su vida llegaría a su fin el día que encontrara alguien más fuerte que él… y hasta ese día su deber era volverse más hábil y más fuerte, no llenarse de honor y títulos innecesarios a la hora de afrontar la muerte.



A Nueve Mundos Llegué...
… La Marca de la Penumbra

"Antes de la luz esta la oscuridad, un poder antiguo que da fuerza y corrompe el alma de los hombres. "


Keanor no sabe que es lo que poniente tiene deparado para él, aunque durante los dos últimos años un escalofrío olvidado ha vuelto a recorrer su espalda, durante los últimos meses ha asesinado a más de cinco hombres que iban tras de su cabeza, como siempre ha dicho no teme a la muerte y todo aquel que venga por su cabeza debe estar dispuesto a perder la propia, sin embargo en su mente hay una duda ¿Quién le busca? ¿Alguna victima ha decidido cobrar venganza por sus acciones? Si es así no importa, está bien, es lo justo y siempre ha sabido que debe afrontarlo ¿Pero si son los hombres sin Rostro? ¿Serán ellos quienes buscan deshacerse del legado de aquel que un día los traiciono y revelo sus secretos a alguien que no ha jurado lealtad al desconocido? ¿Deberá ahora el recoger a una basura en poniente para criarla al igual que Skarto lo hizo con él? Muchas preguntas para una mente que necesita estar en blanco.

Quizás si se alejara del bajo mundo y de los asesinatos podría llegar a vivir muchos años, lo sabe bien, pero aquella no es un opción para él, el mundo lo hizo lo que hoy en día es y no hay forma de cambiar aquello, no desea dejarlo y aunque lo deseara su labios y sus manos claman por volver a sentir la sangre cada vez que se aleja de sus verdadera naturaleza.

Que sigan enviando asesinos, que sigan enviado hombres sin rostro, que los mismos dioses vengan por él, que sigan haciéndolo y él seguirá asesinándoles… ahora sabe lo que debe hacer, asesinar… pero no cogerá una mascota como lo hizo Skarto, él no le deba nada al mundo y tampoco le deba nada a Skarto, no lloraría ni lamentaría tener que pagar las penas de otro, pero tampoco tomaría el relevo de una empresa que no le pertenecía.



A Nueve Mundos Llegué...
… La Última Marca

"Cuando llegue el final de las cosas, entre los últimos jirones del saber antiguo, escucharas los cánticos de la resurrección."


A nueve mundos llegue y ellos mis nueve marcas encontré, soy lo que las marcas han hecho de mi y haré lo que las marcas depararon para mi, para bien o para mal mi personalidad se ha formado.
La última de las nueve marcas, es la marca no escrita, la marca que representa mi futuro y lo que está por venir...



Otros


- Su arma favorita son las dagas, las suele llevar escondidas en algún lugar de las ropas.

- Prefiere la lucha cuerpo a cuerpo sin arma alguna, sabe muy bien que su cuerpo y sus habilidades están muy por sobre el común de la gente.

- Suele acostumbrarse rápido a ver en la oscuridad, por lo mismos suele matar de noche.

- Se considera un muy buen arquero, aunque sólo usa dicha arma en situaciones extremas.

- Posee lágrimas de lys, las robo a una de sus víctimas cuando era sólo un adolecente.

- Es muy bueno con los venenos, ha aprendido a preparar la mayoría de ellos gracias a Skarto.

- Disfruta matar.


@Yo




Última edición por Keanor el Dom 10 Feb 2013, 09:52, editado 16 veces
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Re: Keanor

Mensaje por Los Siete el Jue 31 Ene 2013, 06:48

Postea cuando hayas terminado Smile
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Re: Keanor

Mensaje por Keanor el Dom 03 Feb 2013, 10:45

Ok.

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Re: Keanor

Mensaje por Keanor el Dom 10 Feb 2013, 09:52

Terminada!

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Re: Keanor

Mensaje por Los Siete el Dom 10 Feb 2013, 09:59

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